140419; ♡
Dios... ¿cómo describir este momento?
Cuando Nolan regresó, como mencioné anteriormente, me sentí muy emocionado de que mi gemelo ahora ya no gemelo estuviera conmigo de nuevo. Éramos muy buenos amigos, nuestra relación fue profundizándose cada vez más, el cariño mutuo crecía con el pasar de los días, pero...
En cierto punto, me sentí confundido.
No puedo asegurar el momento, no me di cuenta siquiera por qué, cómo y cuándo mi estómago comenzaba a revolverse cada que le veía, que estaba a su lado o le extrañaba tanto cuando no se encontraba. Era tan extraño... de hecho, ¿por qué me gustaban tanto los besos que nos dábamos? Los amigos no se dan besos en el cuello... ¿o sí?
¿Era un cobarde? Jó, vaya que sí, pero el temor de que no confiase en mis sentimientos me aterraba, temía perderlo para siempre... sin embargo, al final el amor y valentía pudieron más.
¿Me empujó? No. ¿Me golpeó? No. ¿Me recriminó? No. ¿Me juzgó? No.
¿Me correspondió? Sí.
"Me gustas, Nolan." salió de mis labios.
"Oh, bebé... tú también me gustas." respondió él.

